Acertijos al azar

Había una familia que vivía en una hermosa casa: mamá, papá, hijo e hija. Parecían ser perfectamente felices, pero un día uno de ellos mató a otro de ellos. Alguien de la familia fue testigo de ese crimen y el otro fue el cómplice del asesinato. Esto es lo que sabemos:
– Primero: el testigo y el cómplice del asesinato no eran del mismo sexo.
– Segundo: la persona más vieja de la familia y el testigo eran un hombre y una mujer.
– Tercero: la persona más joven en la familia y la víctima no eran del mismo sexo.
– Cuarto: el cómplice del asesino era más viejo que la pobre víctima.
– Quinto: el padre era el miembro más viejo de la familia.
– Sexto: el asesino no era el más joven de la familia.
Y aquí está la pregunta que debes responder: ¿quién fue el asesino y quién fue la víctima?

Si juntamos todos los hechos resulta obvio que la persona más joven es el testigo del crimen. El, o ella, no era el asesino, ni el cómplice o la víctima. Ahora, a juzgar por el segundo hecho, podemos decir que la hija era la más joven de la familia, también es obvio del cómplice y la víctima eran varones, entonces la víctima era el hijo y su madre lo mató con la ayuda de su padre.

Luisa está en camino para visitar a su abuela, que vive al final del valle. Ella quiere llevarle algunos pasteles que ha hecho. Luisa necesita cruzar 5 puentes para llegar a la casa de su abuela. Hay un peaje para cada puente. El peaje o impuesto que debe pagar por cruzar el puente es la mitad de los pasteles que lleve consigo. También cada puente ella obtiene un pastel de ellos. ¿Cuántos pasteles debe llevar Luisa para asegurarse de llegar a la casa de su abuela con exactamente 2 pasteles?

2 Pasteles.

Explicación:
En cada puente, ella da la mitad de sus pasteles y, a cambio, obtiene uno de vuelta.
Entonces, dará un pastel en cada puente como peaje y recibirá un pastel también, lo que la dejará con 2 pasteles después de cada puente.