Acertijos virales

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial el uniforme de los soldados británicos incluía una gorra marrón de tela. No poseían cascos de metal. A medida que la guerra continuaba las autoridades militares comenzaron a alarmarse por la gran proporción de heridos en la cabeza. Decidieron entonces reemplazar la gorra por un casco metálico. Sin embargo, se sorprendieron al descubrir que la incidencia de heridas en la cabeza aumentaba. Puede considerarse que la intensidad de la guerra era la misma antes y después del cambio. Así que ¿por qué aumentó la proporción de heridos en la cabeza por batallón cuando los hombres llevaban cascos metálicos en lugar de gorras?

El número de heridos en la cabeza aumentó, pero el número de muertos decreció. Previamente, si un soldado era alcanzado en la cabeza por un pedazo de metralla, ésta le perforaba la gorra y posiblemente lo mataba, lo que hubiese quedado registrado como muerte, no como herida. Después de adoptar los cascos era más probable que el fragmento de metralla provocase una herida más que una muerte. Por lo tanto, la incidencia de heridas en la cabeza aumentó, mientras que la de muertes decreció.

Una señora ha tenido la rara fortuna de encontrar taxi libre. Pero de camino, la señora resultó tan charlatana, que el taxista casi pierde la paciencia. Taxista: Lo siento mucho señora, pero no oigo nada de lo que me dice. Soy sordo como una tapia y mi audífono se ha estropeado. Al enterarse la pasajera cortó la cháchara. Apenas bajó del taxi se dio cuenta de que el taxista no había dicho la verdad.
¿Cómo pudo darse cuenta?

Si no ha podido resolver el problema a primera vista, pruebe a ponerse en lugar de la señora, reconstruyendo mentalmente toda la serie de sucesos. ¿Que es lo primero que haríamos al tomar un taxi? Desde luego, decirle al conductor nuestro destino. Pero si el taxista fuese sordo, ¿cómo podría saber adónde queremos ir? La señora, nada más pagar la carrera, se dio cuenta de que el taxista no podía ser sordo, pues supo llevarla hasta la dirección que ella le dio.

Durante unas vacaciones en Montecarlo, decides entrar a un casino y le preguntas al croupier por el valor de las fichas. El croupier te dice:

3 fichas verdes valen igual que 5 azules.
2 fichas rojas valen lo mismo que 1 amarilla.
4 fichas rojas valen igual que 3 verdes

Según estos datos:
¿Cuántas fichas azules consigues a cambio de 8 amarillas?

Consigues 20 fichas azules a cambio de 8 amarillas.

Si 1 amarilla = 2 rojas, entonces 8 amarillas = 16 rojas
Si 4 rojas = 3 verdes, entonces 16 rojas = 12 verdes
Si 3 verdes = 5 azules, entonces 12 verdes = 20 azules.