Acertijos difíciles

Un anciano solitario vivía en su casa en el suburbio de una ciudad, él nunca salía de casa por mucho tiempo, era un viernes en pleno verano cuando el cartero pasó y llamó al hombre, no hubo respuesta. El cartero miró por la ventana y lo vio tirado en un charco de sangre, cuando la policía llegó encontró el periódico del martes, dos botellas de leche tibia y una botella de leche fría. Al día siguiente el asesino fue arrestado. ¿Cómo supo la policía quién era con tanta rapidez?

Fue obviamente el cartero, él sabía que nadie en esa casa leería el periódico los días miércoles y jueves.

Había una familia que vivía en una hermosa casa: mamá, papá, hijo e hija. Parecían ser perfectamente felices, pero un día uno de ellos mató a otro de ellos. Alguien de la familia fue testigo de ese crimen y el otro fue el cómplice del asesinato. Esto es lo que sabemos:
– Primero: el testigo y el cómplice del asesinato no eran del mismo sexo.
– Segundo: la persona más vieja de la familia y el testigo eran un hombre y una mujer.
– Tercero: la persona más joven en la familia y la víctima no eran del mismo sexo.
– Cuarto: el cómplice del asesino era más viejo que la pobre víctima.
– Quinto: el padre era el miembro más viejo de la familia.
– Sexto: el asesino no era el más joven de la familia.
Y aquí está la pregunta que debes responder: ¿quién fue el asesino y quién fue la víctima?

Si juntamos todos los hechos resulta obvio que la persona más joven es el testigo del crimen. El, o ella, no era el asesino, ni el cómplice o la víctima. Ahora, a juzgar por el segundo hecho, podemos decir que la hija era la más joven de la familia, también es obvio del cómplice y la víctima eran varones, entonces la víctima era el hijo y su madre lo mató con la ayuda de su padre.

Un anciano solitario vivía en su casa en el suburbio de una ciudad, él nunca salía de casa por mucho tiempo, era un viernes en pleno verano cuando el cartero pasó y llamó al hombre, no hubo respuesta. El cartero miró por la ventana y lo vio tirado en un charco de sangre, cuando la policía llegó encontró el periódico del martes, dos botellas de leche tibia y una botella de leche fría. Al día siguiente el asesino fue arrestado. ¿Cómo supo la policía quién era con tanta rapidez?

Fue obviamente el cartero, él sabía que nadie en esa casa leería el periódico los días miércoles y jueves.

Una señora octogenaria muy enferma vive en un castillo donde la cuidan 3 doctores. Si la señora muere, el castillo y su fortuna lo heredarán los 3 doctores.

Pide que busquen un remedio y se cita con los 3 por separado.
Entra en su alcoba el primero de los doctores y dice: No encuentro ninguna medicina eficaz. Posteriormente, entra el segundo de los doctores y dice los mismo: No tengo ningún remedio para curarte.
Entra el tercer doctor y le pone una inyección.

La señora se da cuenta de que la acaban de envenenar y llama al inspector de policía para decirle “El doctor me ha matado…” pero no dice nada mas..
El inspector se reune con los tres doctores, mira fijamente a los ojos del asesino y le dice “Sé que eres tu”. ¿Cómo lo supo?

Eran 3 doctores, 1 hombre y dos mujeres. La anciana dijo el doctor, no la doctora.

Era una noche oscura y tormentosa y una pareja iba manejando a toda velocidad en una ciudad extranjera. El carro se descompuso y el esposo tuvo que buscar la ayuda de alguien que hablara su idioma. El esposo tenía miedo de dejar a su esposa sola en el auto,  así que subió las ventanas del vehículo y le echó llave a las puertas  antes de irse. Cuando regresó, el carro estaba en el mismo estado en el que lo había dejado, pero su esposa estaba muerta, había sangre en el piso y había un desconocido dentro del auto. 
¿Qué pasó?

La esposa estaba a punto de dar a luz. Iban manejando hacia el hospital. El bebé nació y la esposa no sobrevivió el parto.