¿Qué soy yo?
La lluvia.
La lluvia.
La guitarra.
La cebolla.
El ajedrez.
Un huracán.
Nada, porque a los pozos se les quita la tierra.
Media docena de pollitos.
Pablo, porque no podía tener el ventilador encendido sin energía eléctrica.
Aire.
La g latina (gelatina).
El choclo.
Los Martínez.
No porque si es tu viuda ya estás muerto y la ley no permite casarse a los muertos.
Esta pregunta hace referencia a un chiste mexicano con doble sentido, ya que chiquito se refiere al ano.
Si usamos la lógica y nos referimos al perro chiquito sería a $100.
La jeringa.
El asador.
Lo que tienen en común estas palabras es que en todas hay un número oculto. Adosado (DOS), estresado (TRES), neptuno (UNO), docente (DOCE) y estudiaseis (SEIS).
El apellido.
La boca.
El parpadeo del ojo.
El aceite de oliva.
Ponemos los dos relojes a la vez, cuando el de 5 minutos se haya terminado aún quedarán 3 minutos en el de 8; en ese preciso momento le damos la vuelta al de 5 minutos, cuando se termine el de 8 minutos (hasta ahi ya vamos 8 minutos) en el de 5 quedarán 2 minutos para terminar; en ese preciso momento le damos la vuelta al de 5 y así quedarán los 3 minutos que sumándose a los 8 anteriores completarán los 11 minutos que son necesarios para el bizcocho.
La respuesta no es la mitad del número. Es el número de letras que tiene. Dieciocho tiene nueve letras. Ocho tiene cuatro letras. Catorce tiene siete letras. Cuando desde dentro dicen “0” deberían haber contestado “cuatro” y cuando dicen “6”, debían haber respondido “cuatro”.
La hora.
Fantasmas.