Un hombre se encuentra en una isla de alrededor de un kilómetro de largo y 100 metros de ancho. El pasto y los arbustos están resecos luego de una larga sequía. De repente, comienza un incendio en un extremo de la isla. El fuego avanza abarcando todo el ancho de la isla, empujado por el viento que sopla en dirección al hombre. No puede arrrojarse al mar porque está lleno de tiburones. No hay playas, sólo
acantilados.
¿Qué puede hacer el hombre para no ser quemado por el fuego?
Debe prender fuego a la vegetación a sus pies y comenzar a caminar hacía el fuego principal.
El viento llevará al fuego que él encendió en la dirección en que sopla hacia el extremo de la isla,
quemando todo a su paso. Luego puede volver a la parte ya quemada y aguardar a salvo hasta que el
incendio principal llegue.